Cementos Molins ha dado a conocer los resultados correspondientes a los nueve primeros meses de 2022, periodo marcado por una desaceleración del crecimiento económico, fuerte inflación de costes, especialmente en España, y tensiones en la cadena de suministro. A pesar de este entorno difícil, Cementos Molins ha vuelto a registrar sólidos resultados en el trimestre, y continúa avanzando hacia la superación de los objetivos fijados en el plan estratégico 2020-2023.

En los nueve primeros meses del año, las ventas de Cementos Molins han ascendido a 959 millones de euros, lo que representa un incremento del 37% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsadas por incremento de las ventas en todos los negocios, y por la destacada aportación de las adquisiciones realizadas durante el año pasado. En términos comparables las ventas aumentaron un 14%.

El EBITDA ha alcanzado 208 millones de euros, un 11% superior al de los nueve primeros meses del año anterior, por la aportación de los negocios en Sudamérica y Asia, la contribución de las adquisiciones, y el efecto positivo del tipo de cambio. En términos comparables, el EBITDA se mantiene en el nivel del año pasado debido al fuerte impacto negativo de la inflación de costes, mitigado por aumentos de precios y por la contribución positiva de los planes de eficiencia operativa. La fuerte inflación de costes ha sido especialmente alta en España donde los márgenes se han deteriorado a pesar de los incrementos de precios.

El beneficio neto de Cementos Molins ha sido de 90 millones de euros, un 3% superior al del mismo periodo del año anterior, con un menor impacto de la hiperinflación en Argentina, y efecto positivo del tipo de cambio como consecuencia de la depreciación del euro.

Por lo que respecta a la deuda financiera neta de Cementos Molins, durante el tercer trimestre continúo disminuyendo hasta alcanzar 137 millones de euros a 30 de septiembre de 2022, equivalente a un múltiplo de deuda financiera neta / EBITDA de solo 0,5 veces. Esta sólida situación financiera es una gran palanca para la ejecución de nuevos proyectos de crecimiento y de la hoja de ruta de sostenibilidad 2030.

“A pesar de un entorno global muy complejo e incierto y del impacto negativo de la fuerte inflación de costes, Cementos Molins ha vuelto a obtener unos resultados muy sólidos en el tercer trimestre del año. Este resultado es fruto del trabajo de un equipo humano muy profesional y comprometido al que quiero agradecer el gran esfuerzo realizado frente a las dificultades del entorno”, afirma Julio Rodríguez, Consejero Delegado de Cementos Molins, que sigue poniendo el foco principal en la ejecución del Sustainability Roadmap 2030 y el objetivo de suministrar hormigón neutro en carbono en 2050.