El Foro IECA, organizado por el Instituto Español del Cemento y sus Aplicaciones, ha analizado, de la mano de destacados representantes del mundo profesional, académico e institucional, la descarbonización en el sector de la construcción y el decisivo papel que tienen materiales como el cemento y el hormigón a la hora de alcanzar los objetivos de economía circular en edificación y obra pública fijados por la Comisión Europea para 2050.

El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha sido la sede elegida para la celebración de este Foro, que contó con más de 100 asistentes presenciales. Inaugurado por el presidente de IECA y Oficemen, José Manuel Cascajero, y clausurado por el delegado del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante y el director general de Vivienda y Suelo del MITMA, Francisco Javier Martín; el Foro ha contado también con la participación de representantes de AENA, ADIF, SEOPAN, APCE, la Plataforma de Finanzas Sostenibles de la UE, CSCAE, CSIC, ETSAM-UPM, GBCe, ASA, EIT Climate-KIC y EMT.

El acto ha reunido, de la mano de IECA, a un nutrido grupo de agentes privados, públicos y representantes de la industria que han aportado su visión, intercambiando opiniones sobre las necesidades específicas del sector constructor en el ámbito de la economía circular, sus retos, y la forma óptima de resolverlos.

El Foro IECA ha dejado patente que la industria del cemento y del hormigón, las Administraciones Públicas y los agentes privados deben definir en conjunto medidas de descarbonización adaptadas a cada subsector, con nuevas soluciones constructivas bajas en carbono y con nuevos diseños que permitan minimizar los impactos, reduciendo el consumo de recursos e incorporando, en la medida en que técnicamente sea posible, materias primas secundarias.

Resulta igualmente crucial desarrollar metodologías rigurosas para evaluar el ciclo de vida completo de las infraestructuras, que deben impulsarse por las administraciones públicas y reflejarse en las normativas técnicas y en los pliegos de contratación si realmente se quieren alcanzar los objetivos de descarbonización.

En esa línea, se enumeraron algunas características únicas del hormigón como material constructivo, entre las que destacan su elevada inercia técnica, que permite estabilizar la temperatura de los edificios, especialmente en el clima mediterráneo; su capacidad de activación térmica que facilita una mayor penetración de las energías renovables y su durabilidad para el diseño de estructuras con una vida útil superior a los 100 años.

Desde la industria del cemento se incidió también en los objetivos marcados en su hoja de ruta de descarbonización, que cubre toda la cadena de valor del cemento y del hormigón. No obstante, se concluyó que la industria no puede caminar en solitario hacia este el objetivo, y que necesita que sus clientes y los usuarios finales le trasladen sus propias necesidades de manera que el sector pueda evolucionar su hoja de ruta para satisfacerlas plenamente.