1.100 toneladas de mandarina y 600 toneladas de naranja. Esta es la cifra que CEMEX estima recolectar en la primera fase de recogida de cítricos de su finca ‘El Clotet’, una antigua cantera restaurada, que ha surtido de caliza durante décadas a la fábrica de CEMEX en Alicante.

Cumpliendo con su principal premisa de sostenibilidad, en cuanto a restauración de canteras se refiere, CEMEX lleva más de 35 años explotando esta antigua cantera como finca agrícola. Durante todo ese tiempo el espacio restaurado ha creado empleo y riqueza en la zona y sobre todo ha recuperado un suelo similar a los terrenos agrícolas del entorno. El Clotet dispone de las más modernas técnicas de riego por goteo, control riguroso en lo que se refiere al cuidado del medio ambiente y a la calidad de sus productos y en la actualidad es un sumidero de carbono natural integrado por más de 50.000 árboles.

La finca, que se inauguró en 1985 y que cuenta con 130 hectáreas, está dedicada íntegramente a la explotación citrícola y la compañía exporta el 90% de las mandarinas y naranjas a mercados internacionales de la Unión Europea, Canadá, EE. UU y Asia.

Según Rafael Sempere, gerente de esta división, “este año se ha retrasado el inicio de la recolección de la mandarina clemenrubí, por falta de su característico color naranja debido a la poca diferenciación entre las temperaturas del día y de la noche, estando previsto empezar la primera semana de octubre. Después de la mandarina “clemenrubí”, CEMEX procederá a la recolecta de las naranjas y otras variedades.

Espacio de investigación
Desde principios de 2022, CEMEX ha cedido parte de la finca para un proyecto de investigación impulsado por Bayer Cropsciences. Con el objetivo de controlar de manera sostenible plagas como el cotonet de los cítricos (Planococcus citri) y el cotonet de Sudáfrica (Selottococcus aberiae), ambas compañías se han aliado en busca de un tratamiento que va a beneficiar a toda la citricultura valenciana.

Cumpliendo con estándares de calidad
La cantera cuenta con el sello GLOBALG.A.P, un distintivo que supone el cumplimiento de los estándares de calidad exigidos, tanto del cuidado y explotación de la finca como del producto que llega al consumidor final. Este sello reconoce la utilización de las mejores técnicas de producción, la idoneidad de sus instalaciones, la seguridad en el trabajo, el respeto por el medio ambiente y la calidad de su producción. La finca también cuenta con el Certificado ISO 45001, un sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo.