La Fundación Minería y Vida nace en España como un ambicioso proyecto liderado por la industria extractiva con el fin de trasladar a la sociedad en su conjunto la realidad actual del sector minero. Esta actividad industrial promueve una extracción, producción y un uso sostenible de las materias primas, elemento aún más importante en el complicado contexto geopolítico actual, siempre en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y con las políticas y normativas de protección de la biodiversidad y respeto por el medio ambiente.

Conformada por representantes de asociaciones empresariales, industrias extractivas, administraciones públicas, instituciones del sector, proveedores, organizaciones ambientalistas y universidades, esta organización sin ánimo de lucro fomentará los factores de protección ambiental, los sociales y los de responsabilidad corporativa. Llevará a cabo esta misión a través de la promoción de la educación, la igualdad y la inclusión, la conservación medioambiental, la investigación científica, el desarrollo e innovación tecnológica y lo hará partiendo de un firme compromiso con el desarrollo sostenible, en particular con el de los territorios más cercanos al lugar donde el sector desarrolle sus actividades.

En palabras de su presidente, Javier Targhetta, la Fundación Minería y Vida “surge fruto de la vocación de responsabilidad social del sector, especialmente de su compromiso en la mejora sostenible y el desarrollo social de los territorios en los que opera”.

“Queremos trasladar a la ciudadanía la importancia de la minería actual para su bienestar, una actividad comprometida con el entorno donde prima la sostenibilidad económica, social y ambiental y cuya actividad va de la mano del desarrollo justo de la sociedad, tanto de la actual como de la futura”, destaca también Targhetta.

En esta línea, desde la Fundación Minería y Vida se ponen en valor todos aquellos aspectos relacionados con la minería actual que la hacen necesaria en nuestro día a día, al tiempo que se muestran la seguridad de la que hace gala esta actividad esencial para nuestro país. Con esta finalidad, se ha planteado un programa de trabajo centrado en cuatro líneas básicas de actuación: percepción y divulgación; optimización y coordinación; sostenibilidad y relaciones sociales y educación, todas ellas englobando un total de 35 acciones que se desarrollarán en los próximos años.

“La minería es fuente de conocimiento y de empleo para jóvenes –añade Javier Targhetta– con carreras técnicas y una alta especialización, lo que se traduce en salarios más altos que la media de los más habituales en las zonas donde se asientan los yacimientos, y, de forma directa, también supone luchar contra la despoblación de la España rural”.

En este sentido, el presidente de la Fundación Minería y Vida también defiende la determinación y el compromiso de la industria extractiva, “un sector transparente, comprometido con el desarrollo sostenible y transmisor de confianza y buenas prácticas tanto con los trabajadores y sus familias como con toda la sociedad en general. La minería está conformada por personas que buscan mejorar sus condiciones de vida y las de su entorno a través de esta actividad económica imprescindible”.